Buscador de Iglesias

Búsqueda personalizada

martes, 25 de agosto de 2015

Iglesia de San Vitale en Rávena - Italia

Su característica más sobresaliente es la planta central, es decir, que tiene simetría central, en este caso octogonal. El nártex se vincula en forma asimétrica a dos lados del octógono dejando entre éste y la iglesia dos espacios triangulares sobre los que se apoyan las torres, una de las cuales fue convertida posteriormente en campanario. 

Iglesia de San Vitale en Rávena  - Italia

En el lado del octógono opuesto a la parte izquierda del nártex se encuentran el presbiterio (espacio rectangular que precede al ábside) y el ábside. A ambos lados del ábside unos pequeños espacios rectangulares comunican con dos capillas circulares que a su vez rematan en otros espacios rectangulares. 




El edificio está construido de ladrillo y en la cúpula se emplearon tubos de tejas huecos que aligeran su peso. En el exterior, cada cara del octógono está dividida en tres franjas verticales determinadas por dos pilastras de escaso resalte al centro y dos más gruesas en los ángulos, que se corresponden con los pilares internos que sostienen el abovedado.

Una cornisa horizontal define dos pisos y en cada uno de los seis espacios determinados por el cruce de ésta con las pilastras hay una gran ventana coronada por un arco de medio punto. Sobre este octógono se superpone otro de menores dimensiones, de un sólo piso, que funciona como tambor de la cúpula, y que posee una ventana en cada cara, también enmarcada por pilastras en los ángulos. Entre ambos octógonos, un tejado ligeramente inclinado similar al de la cúpula central oculta el abovedado de la nave perimetral.

Iglesia de San Vitale en Rávena  - Italia

El peso de la cúpula es soportado por los gruesos pilares internos y por la nave perimetral que la apuntala desde el exterior.  Este efecto se repite en la zona del ábside, donde las zonas rectangulares apuntalan las capillas circulares que sostienen los muros externos del octógono mayor. 

En el interior, la suntuosa decoración con mosaicos se limita al presbiterio y al ábside. La técnica del mosaico se realiza con teselas de vidrio coloreado o laminado en oro. 

Las figuras centrales aparecen enmarcadas en una rica decoración de motivos geométricos, vegetales y animales, y están ubicadas según una estricta jerarquía. La cúpula del edificio representa el cielo y sus zonas inferiores el mundo terrenal. Cuanto más sagrada es una imagen más alto se la coloca. 

Iglesia de San Vitale en Rávena  - Italia


Bóveda del presbiterio

Su personaje principal, el cordero nimbado que aparece enmarcado por una guirnalda vegetal sostenida por cuatro ángeles, simboliza a Cristo. Las cuatro franjas que dividen la bóveda nacen de pavos reales (animales que para la mitología griega simbolizaban la resurrección porque en ellos Hera había perpetuado los cien ojos de Argos, muerto por Hermes al liberar a Io, a la que Argos vigilaba), y contienen frutas que representan los alimentos del alma. 

Los cuatro espacios determinados por estas franjas corresponden a los cuatro componentes del mundo: tierra, aire, agua, fuego. 

Iglesia de San Vitale en Rávena  - Italia

Bóveda del ábside 


Cristo, que por estar ubicado más abajo aparece en forma humana, aparece con nimbo crucífero, entronizado entre dos arcángeles, con San Vital a su derecha recibiendo una corona y el obispo Eclesio a su izquierda sosteniendo una maqueta de la iglesia. 

Iglesia de San Vitale en Rávena  - Italia


Séquito del emperador Justiniano 

Se encuentra en la parte más baja del ábside. Justiniano, con quien el Imperio bizantino llegó a su máxima extensión, aparece en el centro de la composición con el típico nimbo bizantino, es decir, caracterizado como algo más que un simple mortal, y ricamente vestido y enjoyado. 

Iglesia de San Vitale en Rávena  - Italia


A su izquierda se encuentran los sacerdotes, entre los que se destaca el arzobispo Maximiano, cuyo rostro demacrado nos permite suponer que estamos ante retratos de los personajes, lo que contrasta con el tratamiento estereotipado de los cuerpos. Aunque el emperador nunca estuvo allí, se lo representa portando como ofrenda para la consagración de la Iglesia de San Vitale una patena (platillo de oro para la hostia). 


La simbología cristiana también se despliega  en los elementos que llevan los clérigos (cruz, misal, incensario), y los soldados (escudo con criptograma). 

El fondo dorado y liso representa el más allá. Las figuras humanas, rígidas e inmóviles, con escasos y lentos gestos, miran fijamente al frente con sus grandes ojos que deben reflejar la importancia de la vida interior en contraposición con la carne, y no parecen apoyarse sólidamente en el piso. La composición es simétrica y el tratamiento lineal, geometrizado y bastante planista.




LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...